Algunos tips para depurar las finanzas

Siempre he dicho que no hay mayor libertad que no tener deudas y no estar enamorado. Dice Martin Varsavsky que no hay forma de llegar a la quiebra si no tienes deudas. Mi padre me enseñó que no hay dinero más caro que el de las tarjetas de crédito. Entonces, si las puedes evitar, ¿Para qué tener deudas?

Las deudas son, además, una de las principales causas de estrés en los jefes de familia, y muchas veces, también en las personas solteras.

Personalmente, me he hundido 2 veces por deudas en las tarjetas de crédito. No me bastó una vez para no repetir el error, pero afortunadamente sí me bastó para aprender a salir fácilmente, y solo, la segunda.

Lo que me hundió es que era un completo desorden en el aspecto financiero: pagaba todo con tarjetas de crédito, no estaba al pendiente de las fechas límite de pago, pagaba sólo mínimos (cuando pagaba), realizaba (y sigue siendo mi punto débil) gastos completamente innecesarios, etc. Esto, aunado a que yo todavía era estudiante, y mis ingresos por trabajos que tenía, eran mínimos. Esa vez, para salir del problema, aparte de tener que vender algunas cosas, tuvieron que rescatarme mis padres.

La segunda vez, aunque no fue tan grave como la primera, logré salir yo solo de ella. Me di cuenta que nuevamente estaba en problemas una vez que me rechazaron la tarjeta para una compra que no pasaba los $300 pesos (aprox $25 USD), y pues a tomar acciones luego luego.

¿Qué hice para poner en orden mis finanzas?

1.- Revisar los estados de cuenta que encontré de todas las tarjetas de crédito.

2.- Revisar los siguientes aspectos de cada una:

  • Deuda total.
  • Composición del pago mínimo, es decir, qué porcentaje del total representa el pagó mínimo, cuánto va a capital y cuánto a intereses y comisiones.
  • Tasa de interés anual. Sin dudas, uno de los principales elementos a tener presentes.
  • Meses para saldar la deuda pagando sólo el mínimo. (te vas a asustar).
  • Cantidad para saldar la deuda en 12 meses en caso de que no realices más compras.
  • CAT: Costo Anual Total. Es decir, lo que realmente te cuesta la tarjeta ya sumando interés, comisiones, etc. (Te vas a asustar otra vez).
  • Por último, y sólo por curiosidad, ver las últimas compras estúpidas que realicé. (tercer susto para finalizar).

3.-Una vez que tienes todos los estados de cuenta de tus tarjetas, revisa cuál es la próxima a vencerse y asegúrate de tener para pagar, por lo menos, el mínimo en lo que pones orden en tus finanzas. Cada vez que te atrasas en el pago de una tarjeta, te cobran comisiones que van desde los $200 hasta los $500 pesos (aproximadamente de 15 a 40 USD).

4.-Comienza a abonar los mínimos de todas las tarjetas antes de la fecha límite de pago, y paga lo más que puedas de la que tenga el interés más alto.

5.- Anota en tu calendario las fechas límite. Si utilizas una herramienta digital como Outlook o Google Calendar, anótalas ahí y establece un recordatorio unos días antes.

6.- Divide tus quincenas.
Un error típico que cometemos la mayoría es por ejemplo, pagar nuestro celular (que es mensual) con lo de una quincena, en lugar de dividir mitad una quincena y mitad la otra, por lo que muchas veces quincenas nos las pasamos a gusto, y otras, nos las pasamos sin saber cómo. Es importantísimo dividir todos nuestros gastos mensuales en 2 pagos: teléfonos, renta, tarjetas, etc. Verás cómo será mucho más fácil pagar todo.

7.- Controla tus gastos.
Sobre todo las personas solteras, solemos gastar mucho en tonterías, ya que no tenemos una familia que mantener, ni gastos mayores y de mayor importancia a los cuales dirigir nuestros ingresos. Por eso, es importante poner a tono nuestras finanzas cuanto antes, para poder ahorrar y disfrutar de nuestro dinero ahorita.

  • Detecta qué cosas son en las que más gastas.
  • Analiza qué puedes eliminar y hazlo.
  • Haz un plan para reducir gastos en lo que no puedas eliminar.
  • Evita adquirir nuevos compromisos financieros hasta que no salgas de los actuales.

En mi caso, aunque no he podido lograr un gran ahorro ni formar un plan de inversión, mi deuda sí decreció considerablemente y hoy es completamente controlable, al grado de ser ya casi nula. ¡Se siente muy bien!

Depuración de tus actividades

¿Qué es lo que realmente amas hacer?

Muchas veces vamos integrando actividades a nuestra vida que no nos satisfacen, no disfrutamos y que en nada nos ayudan a lograr nuestros sueños: tal vez proyectos en los que realmente no quieres participar, tal vez cursos que no te interesan, probablemente un trabajo que en lugar de disfrutarlo, lo sufres.

El llenar nuestra vida con actividades que no queremos, se puede deber a diferentes (y la gran mayoría de veces, injustificables) razones:

  • Compromisos adquiridos con alguien.
  • Dinero.
  • Aburrimiento.
  • Miedo a decir “No”.

Sean cuales sean las razones por las cuales hoy haces cosas que no quieres -o deberías- hacer, es importante que primero las identifiques, y después, hagas un plan para irlas eliminando poco a poco, para así, poder llenar ese tiempo con cosas que realmente te gustaría hacer, y sobre todo, que realmente te hacen feliz.

Es importante también tener en cuenta que hay actividades que muchas veces uno realiza que no son del todo agradables pero que son un paso forzoso para alcanzar nuestros sueños. Esas actividades no sólo no debemos eliminarlas, sino que debemos ponerle empeño extra para salir lo antes posible de las mismas, pero principalmente para lograr un avance importante hacia eso que queremos llegar.

Pasos para depurar tus actividades:

-Haz un análisis de tus actividades

1.- Identifica y anota en una lista TODAS las actividades que realizas en tu semana: trabajo, cursos, salidas, etc.

2.- Anota en cada una de ellas, qué es lo que más te gusta y lo que menos te gusta de ellas.

3.- Anota cómo esa actividad te ayuda a lograr tus sueños o a ser una mejor persona.

4.-Señala ya sea en horas, porcentualmente o con cualquier escala, la cantidad de tiempo que te consume cada actividad.

5.- Haz una evaluación y señala qué actividades te gustaría eliminar.

-Crea 3 listas de actividades a partir de tu análisis.

1.-Actividades que seguirás haciendo.

Aquellas que te satisfacen, que te hacen feliz y que son parte del camino hacia tus sueños.

2.-Actividades que concluirás pero ya no renovarás o volverás a hacer.

Cursos que no satisfacen pero que ya estás a punto de terminar y que es mejor concluir. Capacitaciones para una actividad temporal, compromisos que debes terminar. Si ya estás a punto de terminar algo, aunque no te guste, es mejor que lo hagas, de otra manera, mentalmente dejarás abiertos frentes y ciclos que es mejor concluir.

3.-Actividades que eliminarás.

Todo lo que no suma a tu vida. Todo eso que sufres, que no disfrutas, que haces de mala gana, que haces por compromiso. Esta lista es en la que nos tenemos que enfocar.

-Haz un plan para eliminar todas las actividades de la lista 3.

Revisa qué actividades tienen una fecha establecida de culminación, por ejemplo, algún curso o algún empleo temporal.

Si se trata de un trabajo, prepara toda la información requerida, analiza a quién puedes delegar las actividades y habla con las personas involucradas.

Si se trata de otras actividades, revisa todas las actividades que tengas pendientes, haz las que sea fundamental que termines, y olvida aquellas que no tienen importancia.

Establece fechas a todas las actividades, no de culminación porque esas no las terminarás, sino del último día que las realizarás o el último día en el que estarás involucrado.

-Da el primer paso.

Recuerda que todo cambio requiere un primer paso. Hazlo lo antes posible, es decir… desde ahorita.

Cómo depurarte físicamente

La segunda depuración que te ayudará enormemente a sentirte mejor en todos los aspectos es la física. En mi caso, esta no ha terminado, es más, se encuentra en una etapa inicial.

¿En qué te ayuda esta depuración?

En que ganarás salud, seguridad y bienestar.

Pasos para depurarte físicamente:

1.-Haz una lista de todas esas cosas que no te gustan de tu físico y de todos esos problemas que no has “arreglado” por desidia.

2.-Prioriza las más importantes: las que requieren de curación primeramente, las que requieren de prevención en segundo término y las estéticas en tercera importancia.

3.-Anota después de cada cosa, cuál será el primer paso para conseguir eso que quieres. Ejemplo: sacar cita con el médico, cotizar algún suplemento alimenticio, ahorrar para alguna operación, sacar cita con el salón de belleza, o cualquier cosa que vayas a arreglar.

CONSEJO: Si es un cambio drástico, comienza con cambios pequeños estrictamente aplicados y no con cambios drásticos aplicados flexiblemente. Es decir, si tu idea es ponerte a dieta, como en mi caso, reduce pocas cosas pero de tajo, en lugar de reducir muchas cosas y que de repente te des tus libertades para volver a comerlas.

¿Cómo fue mi caso?

Anoté 3 cosas importantes a cambiar:

-La primera y más importante: Enflacar.

Tengo que bajar 30 kilos. Llevo 8. Investigando diferentes cuestiones relacionadas a la salud y el problema de obesidad, encontré que a su vez, tenía qué hacer 2 depuraciones menores, que al final serían parte de este proceso.
Aparte de estos dos procesos, obviamente tuve que tomar la iniciativa de:

  • Ejercitarme. A la par que hice los procesos anteriores, fui a inscribirme (por enésima vez) a un gimnasio para dejar atrás mi vida sedentaria. Por cierto, he descubierto que para prosperar en la asistencia al gimnasio, la clave es no hacer mucho peso ni llegar al punto de cansancio, de lo contrario, al otro día recordarás el gimnasio como un sufrimiento y no querrás regresar. Empieza poco a poco, no te canses ni insistas en cada día querer levantar más peso o estar más tiempo en la caminadora, si no, no prosperarás. El simple hecho de ir y moverte en lugar de estar “echado” en tu casa sin hacer nada, ya es una gran ventaja. El tiempo hará que cada vez te exijas más, pero al principio, no es conveniente.
  • Dieta. Fui con una nutrióloga para que me estableciera un régimen. A muchos les funciona… a mí no. Bueno, sí me funcionó la dieta, pero no pude continuar con la misma por lo complicada y poco apegada a mis hábitos, y aunque se trata justamente de eso, de cambiar hábitos, si es muy drástico, te será muy difícil. Pongo un ejemplo: unos días debía cenar “quesadillas” de panela… pero en lugar de tortilla, lechuga. Hazme el chingado favor. Después de 3 semanas de realizar esa dieta, la abandoné, y aunque sí bajé algunos kilos, al abandonarla, los recuperé. Decidí investigar en internet, y tomar lo que me gustaba de esa dieta y cosas que uno ya sabe y así armar mi propia dieta, a la cual llamé, “Dieta Buhal”. Hoy, como resultado de todos los puntos anteriores, he bajado 8 kilos.

-La segunda en importancia: Ir con el otorrino por constante congestionamiento nasal.

Sinceramente, no lo he hecho, y sólo por desidia. Es más, mañana sacaré la cita. Es una promesa.

-La tercera: limpieza facial.

No creo que por el hecho de ser hombres debamos tener la piel llena de puntos negros, barros y demás desechos que produce la piel. Saqué mi cita con un dermatólogo que ofrece estos servicios (la verdad me dio más seguridad que una clínica de belleza) y fui a realizarme una limpieza facial. Se supone que debe ser seguido, no pienso hacerlo seguido, pero sí cada que crea conveniente.

-Cuarta: Limpieza dental.

Aunque sí es algo que hacía, digamos, cada año desde hace algún tiempo, decidí que lo haré cada 6 meses o menos, como se supone que debe de ser. Hablé con uno de mis mejores amigos que es dentista, fui a su consultorio y cuestión de un rato, mis dientes se sentían diferentes.

El punto es eliminar lo que no te gusta. Cuando uno ve los cambios de esta depuración, es realmente motivante, y la seguridad que te da el saber que eres una persona más saludable gracias a tu esfuerzo, no tiene precio. Cada quién sabrá qué quiere mejorar de su cuerpo. Lo importante, es que siempre tengamos la salud como el faro que guíe nuestras acciones y no sólo la estética, ya que la idea, es querernos como somos pero mejorar lo que podamos sin ponernos en riesgo.

Cómo depurar tu ambiente y entorno

Dentro de las depuraciones (o limpiezas) que propongo debes hacer en tu vida, la más fácil y por la que te recomiendo iniciar es la “Depuración de tu ambiente y entorno”.

¿Por qué iniciar con esta depuración y no con las otras?

Por su facilidad, porque es algo que puedes hacer solo, y sobre todo, porque se tratan de cambios instantáneos y visibles. La importancia de estas características, es que muchas veces reaccionamos mejor a lo externo y a lo que percibimos visualmente, por eso, al lograr esta depuración, no sólo vivirás en un ambiente más agradable, sino que los resultados de corto plazo te motivarán a seguir adelante con tus otros procesos de depuración.

Pasos para depurar tu ambiente y tu entorno:

1.- Identifica y anota en una lista los lugares y espacios en donde pasas más tiempo a la semana.

2.-Prioriza los lugares dependiendo del tiempo que pasas en ellos.

3.- Divide cada lugar en áreas o zonas.

4.-Divide cada zona en cada uno de los muebles o contenedores (me refiero a cajas, mochilas, archiveros, carpetas, etc.) que contenga.

5.-Mueble por mueble, zona por zona, limpia, tira y ordena cada una de las cosas que se encuentran en ese lugar. Es importante que en este proceso, no guardes cosas “por si te pueden servir algún día” o guardes recuerdos en exceso. No le des tanto valor sentimental a las cosas.

Por ejemplo, en mi caso:

Los dos lugares en los que paso más tiempo son: el estudio de mi casa y mi recámara. Por eso, he decidido comenzar por estos espacios, y para que no se convierta en una tarea o proyecto tedioso y que el cansancio me haga abandonar, a su vez, los he dividido en diferentes etapas:

1.-Estudio:

  • Eliminación de cosas que ya no utilizo que se encuentran en cada uno de los muebles del estudio: libros, libretas, plumas secas, papeles, revistas, etc. Importante resaltar que cada mueble, es como una pequeña etapa que hay que ir avanzando.
  • Eliminación de cosas que no utilizo que se encuentran sobre mi escritorio.
  • Arregla lo que no sirva. ¿Hay una lámpara que tiene meses sin baterías? ¡arréglala!

2.-Recámara:

  • Depuración del Clóset. Sacar una a una, todas las prendas, ver qué me queda, qué ya no uso, qué está viejo, qué no me gusta, y tirar lo que ya no quiero o no tengo por qué quedarme. Agarrar una bolsa y llevar a regalar todo.
  • Depuración de cajones. Ya sean de los buróes, del tocador o de cualquier mueble. Cajón por cajón, revisa, limpia o tira.
  • Arregla lo que no sirva aquí también. ¿Hay un reloj que no tiene pilas desde hace 3 años? ¡Cómpraselas!

Seguramente, tú tendrás espacios y prioridades diferentes, acorde a tus actividades, sin embargo, es importante que no dejes pasar ningún lugar y depures todo aquello sobre lo que puedes actuar.

6 Depuraciones que debes hacer en tu vida para seguir adelante

Para poder empezar a avanzar y así lograr una vida más sencilla en todos los aspectos, primero tenemos que empezar a desechar y deshacernos de todo aquello que ya no sirve en nuestra vida. No importa que hayan sido cosas imprescindibles hace una semana, si hoy ya no lo son, no tienen por qué estar robándote espacio y energía.

La imagen de este post, de un colador, explica de manera fácil de lo que se trata y de lo que tienes qué hacer en tu vida: seguir con lo que sirve y dejar atrás lo que te estorba.

Yo inicié un proceso de depuración en varios aspectos, y la verdad es que la sensación una vez que se termina un proceso, es increíble. Todavía no termino, me falta mucho, pero los resultados una vez que concluyes una etapa, se ven al momento. Por eso, aquí te cuento, y te propongo, los procesos de depuración que he iniciado.

-Depuración del ambiente y entorno:

Define cuáles son los lugares en donde pasas más tiempo. Haz una lista priorizando cada uno de esos lugares y divide a su vez cada lugar en zonas, y cada zona, en muebles.

-Depuración física:

Enumera qué te gustaría mejorar de tu cuerpo y actúa para lograrlo: ¿Estás gordo? ¿tienes acné? ¿quiéres más condición? lo que sea, investiga cuál es el mejor camino y empieza a dar pequeños pasos. Ve al médico si lo tienes qué hacer.

-Depuración de actividades.

A veces no sabemos decir “No” y nos saturamos de actividades, trabajo, estudio, lo que sea. Deja a un lado aquello que no te llena, si ya casi lo concuclyes, termínalo y no ocupes su lugar con algo nuevo. Date tu espacio y utiliza tu tiempo para aquello que sólo te apoya a lograr tus sueños.

-Depuración financiera.

Revisa tus gastos y define cuáles puedes prescindir para salir de deudas, si es que las tienes. Elimina todas esas cosas en las que gastas que no te ayudan en nada a lograr tus objetivos, o incluso, muchas veces te obstruyen.

-Depuración de amistades.

Es importante tener amistades que nos inspiren a lograr nuestros sueños. No es cuestión de dejarles de hablar sólo por un capricho, o alejarte por cuestión económica, social o religiosa, es cuestión de relacionarnos más con quienes nos apoyan en nuestras decisiones y nos ayudan a seguir adelante. Este es un proceso delicado por tratarse de personas.

-Depuración psicológica.

Sin dudas, la más difícil y compleja. Esta es una depuración de la que probablemente necesites de mucho apoyo externo, sin embargo, si al llegar a este punto, ya has depurado los otros aspectos, te será mucho, mucho más fácil.

Foto: Janina C Z